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La fiebre de Ghibli AI colapsa Chat GPT y consume millones de litros de agua

  • guizarnoehmi
  • hace 3 días
  • 2 Min. de lectura


Las redes sociales son un campo de juego donde las tendencias nacen y mueren en un abrir y cerrar de ojos, pero lo que ocurrió con la Inteligencia Artificial de OpenAI y el legendario estilo de animación de Studio Ghibli llevó la fiebre digital a otro nivel. Lo que empezó como un divertido experimento de los usuarios terminó en un colapso de servidores y una preocupante reflexión sobre el impacto ambiental de la IA.


Todo comenzó el pasado 25 de marzo cuando OpenAI lanzó una versión actualizada de su generador de imágenes, una herramienta que permite a los usuarios crear ilustraciones con solo un par de instrucciones. Lo impactante llegó cuando se descubrió que esta IA podía replicar con sorprendente fidelidad el estilo de Studio Ghibli, la icónica casa productora japonesa responsable de películas como "El viaje de Chihiro", "Mi vecino Totoro", "El castillo vagabundo" y la reciente galardonada "El niño y la garza".


La comunidad online no tardó en explotar la herramienta para generar miles de imágenes con esa estética nostálgica y onírica que caracteriza a Ghibli. En pocas horas, redes como X, Instagram y TikTok se inundaron con versiones Ghibli de memes, personajes de la cultura pop e incluso retratos personalizados de los usuarios. La demanda fue tan brutal que la versión gratuita de ChatGPT no soportó la carga y colapsó.


El propio Sam Altman, CEO de OpenAI, se pronunció sobre el fenómeno con un mensaje que dejaba ver el nivel del caos: "Es muy divertido ver a la gente disfrutar de las imágenes en ChatGPT, pero nuestras GPU se están derritiendo. Vamos a introducir temporalmente algunos límites de uso mientras trabajamos en hacer que sea más eficiente".


Pero lo que inicialmente parecía una anécdota más sobre la IA pronto derivó en una discusión más seria sobre su impacto ambiental. Datos de la Universidad de Colorado Riverside y la Universidad de Texas Arlington revelaron que cada imagen generada por IA consume entre 0.5 y 2 litros de agua, utilizada para enfriar los servidores de los centros de datos. En cinco días de fiebre Ghibli, ChatGPT habría consumido más de 216 millones de litros de agua, un gasto descomunal que puso en la mesa la pregunta: ¿realmente estamos preparados para el futuro de la Inteligencia Artificial?


La IA sigue evolucionando a pasos agigantados y su presencia en la vida digital es inevitable, pero eventos como este nos recuerdan que, aunque el arte generado por máquinas pueda ser asombroso, su precio va mucho más allá del colapso de un servidor. Detrás de cada imagen hay un costo ambiental real que apenas estamos empezando a comprender.


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