La icónica cadena de restaurantes “Hooters” se declara en quiebra
- guizarnoehmi
- hace 2 días
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Hooters, la icónica cadena de restaurantes famosa por sus alitas, su ambiente casual y sus característicos uniformes, está tambaleándose. La empresa con sede en Atlanta acaba de declararse en quiebra bajo el Capítulo 11, sumándose a una preocupante lista de marcas gastronómicas que no han logrado resistir la crisis económica. La pandemia dejó huellas profundas en la industria, y la inflación, junto con el cambio en los hábitos de consumo, han sido el golpe final para muchas cadenas de restaurantes.
Lo que alguna vez fue un símbolo de la cultura pop estadounidense, ahora enfrenta una "crisis de liquidez" que le impide realizar las inversiones necesarias para mantenerse a flote. Hooters sigue los pasos de Red Lobster, que el año pasado se hundió tras su fallida promoción de "camarones sin fin", y de TGI Friday's, que también se declaró en quiebra en noviembre pasado.
La ecuación es simple: los estadounidenses ya no salen a comer como antes. Los altos precios y la proliferación de opciones más accesibles, como la comida rápida y el delivery, han cambiado las reglas del juego. A eso se suma el hecho de que el concepto de Hooters, que alguna vez generó una devoción casi nostálgica, ya no tiene el mismo atractivo en un mundo donde las tendencias evolucionan rápidamente y las experiencias gastronómicas buscan nuevos enfoques.
Para intentar salvar lo que queda de su imperio, Hooters ha listado una deuda de 376 millones de dólares y busca la aprobación de 40 millones en financiamiento para sostenerse durante el proceso de reestructuración, el cual se espera que dure hasta agosto. Pero lo más interesante es que la empresa no solo quiere mantenerse a flote, sino que planea una transformación total. Neil Kiefer, director ejecutivo de HMC Hospitality Group, habla de una "re-Hooterización", una estrategia para devolverle a la marca su esencia original como un restaurante más familiar, alejándose de las decisiones tomadas por los accionistas de capital privado en los últimos años.
El plan es claro: rescatar los valores con los que Hooters nació en 1983 en Florida y recuperar su lugar en la industria restaurantera. Pero la pregunta sigue en el aire: ¿será suficiente para revivir una marca que parece haber perdido su magia? Con una industria que cambia rápido y un público cada vez más exigente, el futuro de Hooters sigue siendo una gran interrogante.
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